La jornada estuvo llena de actividades recreativas, momentos de convivencia y espacios para compartir. Más allá de la celebración, fue una oportunidad para reconocer el esfuerzo y la perseverancia de quienes han decidido retomar sus estudios y construir nuevas oportunidades para sus vidas.
En Casa Estudio Chaminade creemos que nunca es tarde para aprender, crecer y seguir soñando.
TESTIMONIOS
"Nunca es tarde para volver a aprender"
María del Rosario Rebolledo, 64 años
Madre, esposa, abuela y ahora estudiante. María del Rosario decidió volver a estudiar después de 44 años lejos de las aulas. Actualmente cursa el Primer Nivel Medio y enfrenta este desafío con entusiasmo y perseverancia.
"Quiero demostrarme a mí misma y a mi familia que todavía soy capaz de aprender y salir adelante. Nunca es tarde para cumplir una meta", señala.
Destaca especialmente el apoyo que recibe de su familia y el ambiente acogedor de Casa Estudio Chaminade.
"Esto no se siente solamente como un colegio, se siente como una casa. Los profesores tienen mucha paciencia y siempre están dispuestos a ayudar."
Cada día, antes de comenzar sus clases, María pasa por la capilla del establecimiento.
"Le doy gracias a Dios por esta oportunidad de seguir aprendiendo. Para mí es algo muy hermoso."
Su historia nos recuerda que los sueños no tienen fecha de vencimiento y que siempre es posible comenzar una nueva etapa.
"Volver a estudiar es volver a creer en uno mismo"
Jennifer Romero, 26 años, estudiante venezolana
Jennifer llegó a Chile desde Venezuela en 2021 buscando nuevas oportunidades. Hoy forma parte de Casa Estudio Chaminade, donde cursa el Primer Nivel Medio y continúa construyendo su proyecto de vida.
"Volver a estudiar ha significado recuperar un derecho muy importante. Me ha permitido aprender cosas nuevas, recordar otras que había olvidado y volver a confiar en mis capacidades."
Como migrante, valora profundamente la oportunidad de acceder a una educación inclusiva y gratuita.
"Aquí estudian jóvenes, adultos y personas mayores. Lo bonito es que todos tienen la oportunidad de aprender, sin importar la edad o la historia que traigan detrás."
Jennifer destaca también el ambiente de acogida que ha encontrado en la comunidad educativa.
"Es un lugar donde uno se siente valorado y bien recibido. Eso hace una gran diferencia cuando estás lejos de tu país."
Su historia es testimonio de cómo la educación puede abrir caminos, derribar barreras y ofrecer nuevas oportunidades para quienes buscan construir un futuro mejor.